El año lo cerramos en "El Guayabo" - Chincha con "RATSODIA"

Nosotros despedimos el año haciendo lo que mejor sabemos: Teatro. 
Así que, al aparecer la oportunidad de viajar al Guayabo en Chincha, no dudamos en decir: ¡SÍ!.

La consigna era llevar una obra de teatro para una actividad (Chocolatada Navideña) organizada por nuestra querida Nachi Bustamante. Y, como nuestras "ratas" son todo terreno, llevamos: "RATSODIA" al Guayabo. 

La fecha: Miércoles 28 de Diciembre. La hora de salida: 10:20am. La empresa de transporte: Turismo Jaksa. ¿Cómo llegar a Turismo Jaksa?: Nadie del equipo sabía. Con una compañera que recién llegaba de Chiclayo -y que se perdió en el camino-, más los otros 3 en un TaxiBeat saliendo desde Barranco "paseamos" durante una hora y media por Plaza Manco Cápac, Av. México, Jr. Montevideo para finalmente regresar a la Plaza Maco Cápac y darnos cuenta que, efectivamente, la empresa Jaksa quedaba en un local junto a otras tantas empresas.

Con calor, hambre y apuro subimos al bus. Tres horas de viaje en la carretera al sur y en los televisores "Rápidos y Furiosos 7". Cuando por fin llegamos a Chincha, no sabíamos que nos esperaban 40 minutos más "de paseo" en un taxi para llegar a El Carmen, exactamente a la casa de Zeus.


Eran aproximadamente las 3:15p.m y cuando nuestros estómagos pensaban desintegrarse logramos llegar la casa de Zeus. Allí nos esperaba la verdadera CARAPULCRA CON SOPA SECA, una jarra de cebada y amabilidad en abundancia.



A las 4:00p.m llegamos a la I.E 22658 de el Guayabo. Nachi y sus compañeros nos recibieron con mucho amor, mostraron las instalaciones y puso a disposición lo que fuera necesario para la función. ¡A prepararnos, se ha dicho!. Mientras tanto Christian Aquije se encargaba de animar y hacer divertidos concursos para que el respetable no se desespere.





¿Ratas listas? ¡LISTAS!. Casi 200 personas con ganas de ver teatro, algunas por primera vez se disponen frente a nosotros, con ganas, con ansias, con apertura. Nuestra carismática Ale se encargó de ordenar a los niños y dar el santo y seña para que comience la función.






Aunque antes de comenzar se ordenó al público, la emoción era tanta que cada que podían los niños se acercaban más y más a nuestras ratas Contra todo pronóstico se logró terminar la función sin mucho desorden y con el corazón pleno por el nuevo lazo creado con el público del Guayabo.



Ese mismo día teníamos que regresar a Lima. Camino a la carretera el sol se despide junto con nosotros de este día inolvidable. Y como salido de na película, aparece Don "Carpeta" con su carro del año 70, quien muy amablemente nos dejó en el mismo terminal. Sin duda, un cierre de año hermoso.